Palabras

En un lugar, no muy lejano, pero de difícil acceso, se encuentra la Puerta de la Vida, no se conoce a persona alguna que haya sido capaz de atravesarla, ha habido valientes que lo han intentado y, sin embargo, han huido hasta desaparecer de todo mapa. Intentos fallidos son nombrados por cientos de guías de aquella región desértica. Todos conocen sus pirámides, pero pocos hablan de la Puerta de la Vida, un enorme arco dorado con inscripción de millones de palabras en todos los idiomas.

Félix, el joven que realizó una travesía desde un país lejano para abrir la puerta y cruzarla después de cientos de años de no ser atravesada, se había preparado tanto mental como físicamente para la aventura. Tomó una visita guiada, pues en aquella visita se le permitía a la gente intentar abrirla y cruzarla, en tanto tiempo esto no había sido posible. Se creía que las palabras en el arco significaban algo, que quizás eran la respuesta para abrirla o entrar, pero eran tantos idiomas y se encontraban revueltas y sobrepuestas unas de otras, eran prácticamente ininteligibles.
Tras terminar de hablar sobre la historia de la puerta, Félix alzó su mano para ser el primero del tour en intentar entrar, uno de sus objetivos además de abrirla y cruzarla, era volverse famoso por el acto. Se paró frente al arco, sonrió e intentó atravesarlo sin éxito, la gente hizo una expresión que molestó a Félix, se paró frente al arco y corrió hacia él, pero salió rebotado hacia atrás, aturdido logró vislumbrar lo que las palabras escritas decían: “Osado has sido, sin embargo, a pesar de tu preparación, listo no estás, tu galimatías te costará caro, pues me has hecho enojar, tiempo ya lleva que nadie se acercaba a mí con tanto odio, bendito sea tu protector que me ha negado tu muerte, ahora aléjate de mí vista”, el arco brillaba, el guía se había sorprendido, pero según las escrituras que datan del siglo I, era obvio que no se había abierto aún la puerta. Félix se acomodó su peinado y se levantó, pálido del susto, fue de inmediato llevado a una enfermería, pues apenas podía hablar y sudaba frío.

Despertó a las cuatro y media de la tarde, aquélla frase que leyó escrita en el arco le causó tanto miedo e intriga que en la noche evadió la seguridad y se colocó frente al arco, a una distancia considerable, cerró sus ojos y caminó a ciegas hacia éste, sin embargo, el arco empezó a brillar tanto como un pequeño sol en la noche, la luz atravesó sus parpados y distinguió unas palabras “Eres persistente, muchos han huido y desaparecido del mapa, pero es el temor el que te impulsa a seguir adelante, un secreto te diré, cuando miedo no tengas, la puerta se abrirá”, Félix fue despertado por un par de agentes policiacos a la mañana siguiente, encarcelado en una prisión local y liberado dos días más tarde. No obstante, para él, el tiempo no transcurrió, sus pensamientos volaban y nadaban en un extraño mundo donde intentaba comprender las palabras del arco, pensaba regresar, pero el miedo lo detuvo, se levantó de su cama, se cubrió su rostro mientras pensaba, segundos después volvió a sus sueños.

“¿Me sigues buscando? Entonces nunca me encontrarás” fueron las palabras que vio al despertar, palabras que flotaban frente a él y se desvanecían. Félix salió de su hotel para desayunar y al regresar, volvió a ver aquellas letras doradas que flotaban y recitaban “Admiro tu valor, en cambio detesto tu temor, si sigues caminando con esa carga, te cansaras antes de alcanzar tu destino” y las palabras volvieron a desvanecerse frente a sus ojos.
Félix se sentó en la cama y escribió las frases que se le habían aparecido esperando una respuesta, tenía miedo pero al mismo tiempo, ansias de regresar a la puerta, por lo que se dio un regaderazo rápido y se dirigió a las pirámides, sin embargo en su trayecto se encontró con una hermosa joven, él la miró, olvidó por unos segundos lo que iba a realizar; ella le sonrió y le preguntó cómo llegar a un restaurant, movido por sus sentimientos, la invitó a otro restaurante más lujoso, pero a la hora de la comida su confusión lo hizo estallar, le dijo que debía ir a la Puerta de la Vida, ella le preguntó el porqué, él le explicó lo sucedió, a lo que ella sugirió que lo olvidara, -¡Nunca!- respondió, se levantó de la mesa furioso y se dirigió a la salida para tomar un taxi, ella corrió hasta él para detenerlo, él se volteó para mirarla detenidamente, la tomó de los hombros y la besó.

“Un camino en la soledad te conducirá a la verdad, pero un camino en compañía te conducirá a la vida” despertó de golpe, junto a la joven que había invitado a cenar, recordó las palabras de su sueño y las escribió en su libro. Ella despertó, colocó su mano sobre la de Félix y le hizo cerrar su libro, él se volteó y la miró, para luego besarla hasta concluir en el sexo.
Antes de desayunar, cerró sus ojos y observó una frase más “Cerrada la puerta, jamás volverá a ser abierta”, tomó con cautela la frase, su amiga y futura novia regresaría al día siguiente a Canadá, él dudó por unas horas sobre la decisión que debía tomar, y a la mañana siguiente se encontraba junto a ella, Adriana, dentro del avión.
El avión despegó, él conversó con ella una hora, antes de que ambos decidieran dormir durante el trayecto.

La llegada a Canadá fue un golpe para el joven Félix, el cambio de temperatura le afectó tremendamente, estaba acostumbrado a climas tropicales y en ocasiones secos. La casa de su novia le resulto fascinante, amplia con una decoración sutil, amante de las pinturas renacentistas. Félix llegó fatigado, comió un poco y se dirigió al sofá de la sala, donde Adriana no esperó y le dio un masaje con el que lo relajo y lo hizo olvidar sus tensiones.

“A pesar de los incidentes previos, tu mente sigue en Egipto, a pesar de tus indiferencias, tu mente sigue pensando en mi” Despertó, Adriana no se encontraba a su lado, Félix se levantó de la cama de inmediato, gritó su nombre un par de veces pero sin respuesta. Se sentó en un sofá, encendió la televisión y apareció ella en Egipto, secuestrada por un grupo armado, a lo lejos se situaba la Puerta de la Vida, Félix miró detenidamente la imagen, olvidando a su pareja. Una frase más apareció “Te he dejado un mensaje”
Su pareja se desvaneció junto al grupo de personas, la Puerta comenzó a crecer de tamaño hasta salirse de la televisión, Félix se tiró al piso mirando con odio.

Despertó, junto a él se encontraba ella, abrazándolo con fuerza, como si tuviera miedo de que lo abandonara, sin embargo el pasó por alto la señal, se levantó al baño y en el espejo miró “La vida se conforma de minucias que no atendemos, te he dejado vivir, espero que aproveches esta oportunidad”
Las noches siguientes fueron terribles para él, su insomnio empeoró hasta el grado de que tuvieron que llevarlo a un hospital. No tardó mucho en morir. Adriana viajo a varios países, y tres años después se encontró con alguien.

Tres años después de la muerte de Félix, un joven había regresado de Egipto, fue acogido en el instituto universitario del país con grandes expectativas, tres frases se le aparecieron durante el transcurso de año y medio, en el siguiente orden:

“Los sentimientos son el punto débil del humano, se objetivo con tus decisiones y no tardarás en lograr el éxito deseado”

“Un joven como tú se acercó a mí hace unos años, descubrió la verdad y murió, en cambio tú has visto la muerte, conoces la verdad, pero no vives”

“Mi última señal, confío en que la resuelvas, las oportunidades se te serán entregadas, la paciencia será tu mejor aliada”

El joven se encontró con la Adriana, se conocieron, platicaron, y viajaron juntos a decenas de lugares, pero las tres frases seguían latentes en su mente.

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3 thoughts on “Palabras

  1. Pues… ¿y qué quiere el arco? Si no tienes sentimientos, no vives. Sin sentimientos incluso no habrá motivación para acercarse al arco… Pues sólo esperar que el mismo arco resuelva el problema 😉

    1. Igual yo desconozco lo que quiere el Arco, sin embargo, se de buena fuente que se alimenta de los sentimientos de las personas, se los va retirando hasta que ellos quedan como simples zombies vagando por la vida sin un objetivo, se dice por allí que el Arco ha cobrado centenares de vidas en la última década, pero son tan sólo rumores. 🙂

      1. Entonces el arco engaña: para alimentarse de las emociones humanas, las desprecia, aunque las necesita más que cualquiera. Y cuanto más te acerques al arco, más emociones le regalas, más pierdes de lo humano y de tu verdadero ser….
        Ya conocemos muchos arcos así. Algunos se llaman “carrera”, “poder” o incluso “libertad personal” (el último más engañoso de todos, porque se disfraza de algo muy bueno, pero en realidad nos obliga a no involucrarnos emocionalmente, no amar, no complicarnos la vida…)
        Muy buena historia y un enfoque muy filosófico.

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